¿Cómo se trabaja con coronavirus?

2020-01-24T11:50:32+02:00enero 24, 2020|

Los investigadores del IRTA Joaquim Segalés y Julia Vergara-Alert, y el responsable de la Unidad de Alta Biocontención del centro IRTA-CReSA, Xavier Abad, responden preguntas sobre el nuevo coronavirus. 



Sala de necropsias de las instalaciones de nivel de bioseguridad 3 en el IRTA-CReSA.

El 31 de diciembre de 2019 las autoridades sanitarias chinas informaron a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la identificación de un nuevo tipo de coronavirus (2019-nCoV) que ya ha provocado 845 afectados y 25 muertos [información a fecha de 24/1/20]. El origen del brote se sitúa en un mercado de carne y pescado de la ciudad de Wuhan, en China, pero aún se desconoce la causa inicial del brote y la capacidad de transmisión del virus.

Científicos del programa de Sanidad Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) trabajan desde hace años en el ámbito de los coronavirus, en concreto con el tipo de coronavirus MERS-CoV, y 2016 probaron por primera vez un prototipo de vacuna para dromedarios -que son el reservorio de MERS-CoV- para prevenir su transmisión. La investigación se publicó en la revista Science, y los experimentos del estudio se realizaron en las instalaciones de Alta Biocontención del IRTA-CReSA, que permite trabajar con patógenos de grupo de peligrosidad 3, según los criterios de la OMS. Actualmente, el equipo sigue realizando estudios con el coronavirus MERS-CoV en otras especies de camélidos como alpacas y llamas.

Los investigadores Dr. Joaquim Segalés y Dra. Julia Vergara-Alert, del equipo de investigación de coronavirus del programa de Sanidad Animal del IRTA, y el jefe de la Unidad de Alta Biocontención de las instalaciones del centro IRTA-CReSA, el Dr. Xavier Abad, responden preguntas sobre este nuevo coronavirus encontrado en China.

¿Qué es el «nuevo coronavirus de 2019» o «2019-nCoV»?

Es un virus de la misma familia que el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave), y que el MERS (Síndrome Respiratorio del Oriente Medio). Son enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades que se transmiten de animales a humanos, pero también tienen capacidad de transmitirse entre humanos. Se les llama coronavirus por la forma del patógeno y principalmente afectan al tracto respiratorio, principalmente los pulmones, causan enfermedad grave y en algunos casos la muerte. Los principales síntomas de estas enfermedades son más intensos que una gripe, con fiebre, dolor y malestar general y problemas respiratorios de moderados a graves.

Dromedarios en el estabulario de las instalaciones de nivel de bioseguridad 3 en el IRTA-CReSA.

¿Cómo ha aparecido este nuevo coronavirus?

Los primeros casos aparecieron a mediados de diciembre, en plena época de gripe, cuando en la ciudad de Wuhan (China) comenzaron a ingresar a los hospitales varias personas afectadas por un proceso de neumonía. Se detectó que todos estos pacientes trabajaban o visitaban con frecuencia el mercado de marisco y carne de Huanan. Aún se desconoce cuál fue el origen de la infección, a pesar de que se especula que podría provenir de animales infectados, tal como ya sucedió en los casos de SARS y de MERS.

En un primer estudio, en el que ha participado el equipo experto en coronavirus del IRTA-CReSA, se ha sugerido que las civetas, popularmente conocidas como jineta o gato almizclero, y los pollos, podrían ser portadores del virus. Sin embargo, «esta es una predicción muy inicial que habrá que confirmar a través de futuros estudios epidemiológicos y experimentales», remarca el equipo experto en coronavirus.

¿De qué manera está afectando a la población el nuevo coronavirus?

Después de que el gobierno chino informara del brote a la OMS, el 1 de enero de 2020 se clausuró el mercado y se comenzó el proceso de desinfección. El mismo día 1 murió el primer paciente y el día 17, el segundo. Coincide que los dos casos fatales eran personas de edad avanzada con problemas de salud previos. El 7 de enero se describió el primer caso de persona infectada a Tailandia y otro primer caso en Japón. Según la OMS, en los dos casos eran personas que habían visitado Wuhan (la ciudad donde estaban las personas ingresadas). El 9 de enero se relacionó la neumonía con el nuevo coronavirus.

Los primeros estudios para investigar este nuevo coronavirus, en marcha

En pocos días, varios centros de investigación a nivel mundial, sobre todo de China, han conseguido identificar diferentes secuencias genéticas del nuevo coronavirus, confirmando que tiene un 70% de similitud con el SARS. Por otra parte, se están realizando esfuerzos para aislar el virus. Con ello se podría empezar a conocer mejor el virus y desarrollar vacunas u otros tratamientos, y elaborar pruebas diagnósticas específicas.

Sala de necropsias y laboratorio de las instalaciones de nivel de bioseguridad 3 en el IRTA-CReSA.

¿Qué medidas se deben tomar en las instalaciones que manipulan coronavirus o muestras en estos casos?

Los coronavirus son virus de transmisión aérea pero también se pueden transmitir por objetos o sustancias recientemente contaminadas, como ocurre con el virus de la gripe. Las medidas básicas son una higiene estricta y el uso correcto de equipos de protección individual (EPIs), que en este caso serían guantes, preferiblemente de caña larga; mascarilla respiratoria de nivel de protección FFP3; pantalla facial o protección ocular y bata de frontal sólido. Al final de cada acción, al abandonar la sala de trabajo en cuestión, hay un lavado de manos intenso y efectivo. Un aspecto imprescindible es que, como se trata de un virus respiratorio, el aire de la sala no deriva hacia otras salas y se filtra antes de salir al exterior para evitar que el virus se extienda. En las instalaciones hospitalarias las precauciones serían las mismas, adaptadas al mejor cuidado del paciente.

Según los datos iniciales, la mortalidad del nuevo coronavirus es del 1,5%, pero habrá que hacer un seguimiento diario para ver cómo evolucionan los casos

Por ahora, el «2019-nCoV» se puede considerar menos agresivo en sus consecuencias, si lo comparamos con los coronavirus de la misma familia, el SARS y el MERS. La epidemia de SARS, con el último caso reportado hace más de 15 años, provocó la muerte de 800 personas y ha infectado a unas 8.000 con una tasa de mortalidad en torno al 10%. El MERS, todavía activo, pero geográficamente contenido en la Península Arábiga, ha infectado cerca de 2.500 personas con más de 850 casos fatales con una mortalidad del 35%.

Vídeo explicativo (Inglés):

This website uses cookies and third party services. Settings Ok